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Este libro, en su 1ª. edición agotada del año 1986, fue comentado en esa oportunidad en esta revista. Fue consultado por médicos, psicólogos y profesionales de Derecho para quienes era dificultoso resolver muchos casos que los compiladores ubicaron como de violencia doméstica, que no tenían feliz resolución según la jurisprudencia de nuestro país.
Haré sólo una apretada síntesis de las páginas de esa 1ª. Edición, en la que nos contaban del primer Tribunal de Menores del mundo, que había comenzado a funcionar en Chicago en 1899: en nuestro país el primer tribunal semejante fue creado en 1939, de lo que se desprende que la inquietud por la violencia contra los niños tiene muy corta vida entre nosotros.
Transmitían lacónicamente la escalofriante cifra que 6 millones de niños eran maltratados en América Latina y que alrededor de 80 mil morían a consecuencias de los malos tratos propiciados por sus padres.
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Los nuevos enfoques que reflejaban los intereses que a nivel mundial se reflejaron con la entrega a UNICEF del Premio Nobel de la Paz y de la declaración en el 1979 del Año Internacional del Niño, circulaban entre algunos pocos profesionales pioneros desde las salas de hospital de servicios de pediatría, de salud mental, en los juzgados, en grupos comunitarios. Se convocaban coloquios para discutir la problemática de la infancia maltratada en jornadas, congresos locales y regionales.
Así surgió la 1ª. Edición que contaba, como la actual, con 4 partes: Pediatría (Dres. T.Banzas,J. Groiso, R.Mateos); Salud Mental (Dres. M.Chevnik, D. Goldberg, A.Pérez, A.Mendes, L.Ricón, E.Romano); Jurisprudencia y Ciencias Sociales (Dres. J.C.Fugaretta, G. Fayt, Prof. S. Iannello), Organización Comunitaria (Lic. P.Aguirre, A. La Palma, A. Soriano).
Esta nueva 2da.edición (que es aumentada y corregida) fue prologada por el eminente jurista Dr. Rafael Sajón; se agregaron valiosos aportes desde la perspectiva jurídica comprendidos los resultados de los avances desde los nuevos aportes del Derecho, que no sintetizaré aquí, en nuevos capítulos de los Dres. G.Borzone, H. Birgin, D. Fiorini, J.C.Fugaretta, F.Valgiusti y Z.Wilde, quienes estuvieron, de modo continuo e ininterrumpido, abocados al estudio y discusión interdisciplinaria de la problemática de la violencia familiar.
Con algunos autores de las otras secciones, por razones diversas, se optó por la re-edición lisa y llana.
Otros, en el terreno de la Salud Mental, que es en lo que me detendré, incorporaron adendas con nuevas perspectivas a sus respectivos capítulos originales.
En el Capítulo del Dr. Alberto Mendes "El ejercicio de la violencia en la prohibición de la violencia familiar" el autor historia la violencia familiar y señala la diferencia entre sus huellas visibles e invisibles. Marca articulaciones entre las familias seudo mutuales
y la violencia del sistema social.
Señala los efectos de la cultura del tener (objetos, intercambiables) como obturantes del campo de la subjetividad resultado de los ideales prevalentes en la sociedad de consumo. Finaliza marcando el sufrimiento psíquico que resulta de la "no adaptación" al Nuevo Mercado, transformando también en desaparecidos a los ideales.
El Dr. Edgardo Piaggio se concentra en el intrincado campo de la violencia y el delito.
Señala a lo largo de su nuevo y rico capítulo el largo camino entre la comprensión del fenómeno violento entre sus componentes de base orgánica y lo eminentemente psicológico (determinados ambos por múltiples factores).
Se introduce en los conceptos de agresión y violencia.
Destaca los aspectos deshumanizantes disparados por la popularización del consumo de drogas, la pérdida de valores éticos y de solidaridad.
Marca los factores actuantes en la génesis de la violencia, incorporando valiosos datos estadísticos de Capital y Provincia de Buenos Aires.
La Dra. Lía Ricón, en "Condiciones de violencia y maltrato en la familia" agrega nuevos desarrollos a su original trabajo de 1986, en que se concentraba en aspectos ligados al desarrollo del psiquismo del bebé en el seno de la familia, y los efectos deletéreos del ejercicio de la violencia en su psiquismo, de las relaciones entre el poder, la autoridad y el autoritarismo ya sea de los propios padres o de los delegados en el trabajo de custodia de los niños.
Marca en sus nuevos aportes los factores de peso ligados a la violencia social, la pedagogía negra de las ideologías totalitarias, las formas de impunidad.
Denuncia cómo, para los habitantes de un mundo en que no existe el castigo por actos criminales cometidos, la falta de garantías constitucionales conlleva a patologías severas a la manera de la padecida por los niños en hogares violentos.
Con esperanza señala "que no todo está perdido" en tanto existan, entre otras cosas, profesionales como los autores de este pequeño libro, atendiendo este tipo de problemáticas de modo desinteresado.
Al entrar en contacto con el capítulo de la Esther Romano, sobre "Abuso sexual" en su 1ª. versión de 1986 y la adenda tuve la sensación que su escrito venía a llenar un vacío donde siempre hubo mucho para decir desde el comienzo de la historia.
Freud en sus estudios en torno a la histeria, enfatizó el papel de la fantasía. La atención no estaba puesta en las historias de abusos "reales" cometidos contra los niños. Fue Ferenczi, en 1931, con su trabajo sobre la confusión de lenguas, el lenguaje de la ternura y de la pasión que rompió el pacto de silencio sobre estos temas: su trabajo fue leído en el XII Congreso Internacional de Psicoanálisis, y fue traducido del alemán al inglés recién en 1949.
Refiere cómo los deseos sexuales de naturaleza incestuosa aparecen como algo natural y la acción de la represión que lleva al hundimiento de los deseos edípicos.
La relación primera con la madre en su libidinización al bebé: retoma las ideas de Leclaire " el verdadero incesto es con la madre" .
Con un lenguaje claro y hasta poético entrecruza las fantasías originarias de todo humano, la curiosidad por la diferencia de sexos, el origen de los niños, con la activación nefasta que el potencial abusador sexual ejerce con su propia sexualidad adulta inscribiendo líneas de goce en el cuerpo del niño.
Continúa las ideas de Arnaldo Rascovsky en que de lo que se trata es de una forma (perversa) del filicidio original.
Muestra cómo se conjugan los factores ambientales, culturales sin descuidar las alteraciones psicopatológicas para desembocar en situaciones abusivas.
Testimonia con claros ejemplos extraídos de su práctica diagnóstica clínica y forense los efectos desvastadores de abusos perpretados por los propios padres de las niñas.
Da cuenta de las falencias del sistema judicial y marca la importancia de trazar proyectos de prevención desde la escuela, los medios de comunicación, propiciando la creación de centros de atención comunitarios a las víctimas de este tipo de abusos.
Es ésta una pequeña y valiosa obra cuya lectura es recomendable para los profesionales interesados en la dolorosa problemática de la niñez violentada.
Termino con palabras de la Dra. Lía Ricón en su capítulo quien, de modo esperanzado, señala "que no todo está perdido" en tanto existan, entre otras cosas, profesionales como los autores de este libro dispuestos a atender y testimoniar sus experiencias en este campo de la violencia familiar de modo desinteresado.
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Dra. Alicia Aslan,
Psicoanalista
aslanalicia@fibertel.com.ar
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